#3afavor3encontra es un giro en este blog. Un análisis específico de determinados comunicadores. De personas (y personalidades) reales, experimentadas… y muy expuestas. El primer candidato era Donald Trump (pero por ahora va a tener que esperar turno).

 ‘¡Españoles, hoy no voy a hablar de políticos!’

Así, probablemente, introduciría él este artículo. Influyente, divertido, hombre orquesta de la cultura y del entretenimiento; de aquel entretenimiento que, a veces, te congela la sonrisa en los labios. Como los buenos bufones, nuestro protagonista usa el humor para ponernos el espejo delante. Lo que verás quizá no te guste, pero es que si te gustara, él no estaría haciendo su trabajo. Con todos ustedes (redoble de tambores…): El Gran Wyoming.

MÁS ALLÁ DEL HUMORISTA

Desde aquél lejano ‘Caiga quien caiga’, siempre he visto a Wyoming criticando el sistema y sus actores (políticos en su mayor parte). Podría haberse quedado en una zona más confortable, menos comprometida. Pero ha sabido hacer de esa actitud su marca de la casa, hasta el punto de haberse ganado unos cuantos enemigos por el camino (cosa que no ha hecho más que aumentar su número de fans). Entre el periodismo, la parodia y la denuncia, su última aventura (‘El intermedio’, en La Sexta) ha recibido ya un aluvión de premios (cosa que, a todas luces, indica que el producto funciona).

Vamos allá con el análisis:

#3AFAVOR

  •          UNA GRAN VOZ.- Ah, ¡qué gran pérdida para el mundo del doblaje! Una voz profunda, grave, que usa con maestría incluso en sus parodias. Un gustazo escucharlo. La voz es un elemento fundamental para un comunicador, y la de Wyoming no sólo suena bien, sino que está formidablemente usada. Si quieres a hablar en público, aprenderás mucho escuchándolo.
  •          BENDITO HUMOR.- El humor es un bálsamo para casi cualquier tema. Y con un estilo propio (algo realmente difícil de conseguir), Wyoming se ríe hasta de su tía-abuela… Y de sí mismo el primero. Aviso para navegantes (que ya os lo he dicho mil veces): dar una imagen profesional no está ni estará nunca reñido con un toque de humor. No es que tengas que convertirte en el cómico del momento, pero sí aprovechar las oportunidades cuando surjan. Esa supuesta ‘seriedad’ profesional va de la mano del aburrimiento, y del tostón; y provocar una sonrisa de vez en cuando te hará muchísimo más persuasivo.
  •          PERSONAJE.- El Gran Wyoming se ha hecho un personaje a la medida. Y sabe explotarlo en su programa, y prescindir de él cuando conviene. Ese presentador que se cree guapo, pícaro en ocasiones y torpe en otras, hace las delicias del espectador (y enfurece al detractor). No te confundas: tú no necesitas ningún personaje para hablar en público. Pero a él, el suyo le funciona de maravilla. Y eso había que reconocérselo.

#3ENCONTRA

  •          WYOMING, ESE PROMPTER…- Nene: que llevas más años delante de un prompter que Jesucristo colgado en la cruz. ¿No ves que esos 'lapsus' joden el chiste? Y además, es que teniendo al lado a Sandra Sabatés (que es que no falla una la tía…) ¡aún se nota más! Aviso para navegantes: si hay que leer un discurso (yo no lo recomiendo nunca, pero sé que lo seguís haciendo…) ponéoslo fácil. Frases cortitas. Legibles. Fáciles. Que les veáis el final. No sólo por vosotros: la audiencia también agradecerá que no os vayáis por los cerros de Úbeda.
  •          PARCIALIDAD.- El Gran Wyoming tiene una opinión, una posición, un discurso… Incluso una guerra abierta. Eso, a él le funciona. Pero a ti no: de hecho, tu discurso será mucho más persuasivo cuanto más objetivo e imparcial seas capaz de ser; eso te hará mucho más creíble. Por eso incluyo esta idea en los “#3ENCONTRA”. No porque piense que él deba cambiar, sino porque si tú intentas hacer lo mismo, el castañazo puede ser descomunal (a no ser que quieras convertirte en un presentador polémico).
  •          ENVARADILLO TE VEO.- Wyoming, tienes menos movilidad que un click de Famobil (y sé que ahora son de Playmobil, pero a ti te sonará más el nombre antiguo…). Y mira, si me apuras eso no es tan grave como lo poquitito que sonríes. Que sí, que sonríes, pero como un accidente: sólo cuando el chiste lo requiere. Y estaría muy chulo que nos dedicaras una sonrisita de vez en cuando. Una de las de verdad. Una porque sí. Porque tú lo vales. Y porque te gusta lo que haces (porque... Te gusta, ¿no?).

Y hasta aquí, la ficha del Gran Wyoming. Hombre orquesta, como decía al principio, personal, casi incalificable, y sin duda un gran comunicador. Capaz de conectar con millones de personas cada día, haciendo algo tan delicado como el humor (porque, si aún no lo sabías, el humor es una cosa muy seria).

'A más ver…'

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