‘Coherencia. La última frontera… ¡O quizás la primera!’

No, no es un capítulo de Star Trek, ni un mal intento de poesía. La coherencia es un concepto clave de nuestra presencia online (y offline). Y, por supuesto, de una buena presentación en público.

Tu idea, producto, servicio, estrategia o mensaje deben poder explicarse en multitud de formas (y plataformas). Y es fundamental que todas esas formas (y plataformas) sean coherentes. Tanto con el mensaje, como con la plataforma en sí: tu web, tu perfil de LinkedIn y tu anuncio en youtube… O tu página de Facebook, y tu presentación en público. Todo debe contar lo mismo, aunque de forma distinta dependiendo del contexto. Alinear tu mensaje es lo que lo hará reconocible, identificable. Y atraerá a tu público potencial.

COHERENCIA Y PRESENTACIONES

Si esa coherencia es importante en otros contextos, aún lo es más en tu presentación en público. Y es que la coherencia (o congruencia) es la clave de la credibilidad. Diversos estudios en comunicación (Mehrabian y Birdwhistell, entre otros), han puesto de manifiesto que:

"En caso de expresar cosas distintas, tendemos a confiar más en el paralenguaje y la comunicación no verbal de nuestro interlocutor que en sus palabras."

Así, si los mensajes que expresas mediante tus distintos canales de comunicación -o herramientas expresivas- no están alineados, tu público va a desconfiar de ellos -y por ende de ti mismo-.

(con lo fácil que sería limitarse a hablar, sin preocuparnos de tanta herramienta, ni de tanta alineación, ¿verdad?)

Por tanto, de cara a tu próxima presentación, NUNCA DEBES PERDER DE VISTA:

MENSAJE

La idea central, el mensaje fundamental. Lo que te diferenciará de los demás. Lo que va a distinguirte del resto. ¿Lo que haces es nuevo? ¿Diferente? ¿De dónde sale? ¿Qué necesidad cubre? ¿Cómo has llegado hasta ahí?

Y si lo que haces ya existe, ¿Por qué contar contigo? ¿Qué aportas de nuevo? ¿Procesos? ¿Adaptabilidad? ¿Innovación? ¿Precio?

EJECUCIÓN

Ahí es donde la coherencia y la alineación de mensajes es fundamental.

La forma de expresar tus ideas las hará creíbles… O no. Y el dominio (o, al menos, conocimiento) de tus herramientas expresivas va a ser fundamental.

No sólo debes controlar los signos de estrés (que irán en contra de lo que quieras expresar), sino aprender a comunicar eficazmente en una situación que te resultará poco familiar. Borrando las mil ideas de desastre que acompañan a estas situaciones (“no les interesa, no les gusta, les aburro, me odian, mi pareja nunca me mirará igual, el perro me morderá al llegar a casa…”), y también el miedo al fracaso (“NO van a comprar, NO van a invertir, el proyecto no vale la pena, me van a despedir…”).

SOPORTE GRÁFICO (PPT)

Una gran herramienta, si se utiliza bien. Si no, va a desconectarte de la audiencia y a convertirte en poco más que un busto parlante. Algunas ideas:

  •          Menos es más.- De cada diapositiva, pregúntate si es realmente necesaria. ¿Cumple una función? ¿Suma? ¿Podría entenderse sin ella la presentación?
  •          Textos.- Lo mismo de lo mismo: ¿Hacen falta? ¿Son imprescindibles para entender la imagen? ¿Están ahí por algún motivo (aparte de servirte como guion)?
  •          Imágenes.- Por favor, tómate algo de tiempo para buscarlas y procura que sean buenas: que expliquen bien lo que pretendes, y que sean de la máxima calidad. Hoy en día, con la cantidad de bancos de imágenes gratis que existen, es un pecado hacer un PPT con una mala foto. Yo uso pixabay, aunque mr. Google te enseñará muchos más.

Y sí, tienes razón: son muchas cosas a tener en cuenta. Por eso este mes:

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A más ver...

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