La semana pasada vimos la definición del concepto, pero eso no es suficiente. Seguro que te gustaría conocer cómo aplicarlo, y sacarle el máximo partido. Veamos hoy algunas claves de uso que completen la definición del Modo Escenario que propongo. La semana pasada vimos la importancia de la conciencia y del uso deliberado de nuestros elementos expresivos. Pero ¿Cómo usarlos en el escenario? ¿Qué claves necesitamos para llevar esa conciencia a la práctica?

Tu comportamiento en un escenario no es, ni puede ser, el mismo que en tu vida cotidiana. El ejemplo es clarísimo si estás en una gran sala de actos donde debas hacerte ver y oír por centenares de personas. Pero la máxima también es válida cuando estás en una sala de reuniones ante un público de 10 o 12.

Aumenta voz y gesto en salas grandes... y no tan grandes. Foto: Kimberly Kessler.

En una presentación debes ampliar tu gesto y tu voz. O, dicho de otro modo, subir el volumen, tanto de tu voz como de tu expresión corporal.

Por supuesto que, a mayor distancia, más consciente deberás ser de esa ampliación: debes ocuparte de que te vean con claridad desde la última fila, y de que te escuchen cómodamente.

No obstante, también te aconsejo que te ocupes de subir el volumen (vocal y gestual) en salas más pequeñas. Muévete con amplitud, y eleva unos decibelios tu discurso (siempre dentro de lo razonable). Eso te dará autoridad y seguridad. Dará un mensaje claro a tu audiencia de que lo que dices es relevante. De que deben prestarte toda su atención.

LA AMPLIACIÓN

Veamos algunos consejos para ampliar conscientemente tu voz y tu expresión corporal:

LA VOZ: USA EL DIAFRAGMA

La respiración diafragmática es la técnica que usamos actores y cantantes para elevar el volumen de forma sostenible (esto es, hacerlo sin quedarnos afónicos al cabo de 10mins.).

Se basa en el uso consciente del músculo que controla nuestra respiración, y en la relajación del resto de elementos que participan en la emisión del sonido (cuello, garganta, hombros, mandíbula, y otros elementos que puedan ponerse en tensión inconscientemente…).

Aumenta el volumen vocal y gestual. Imagen propia.

Haz la prueba: siéntate erguido (o mejor, ponte de pie), coloca tus manos por debajo de las costillas y simula que toses. No lo pienses: hazlo. Verás que la musculatura abdominal se contrae, e incluso que las costillas flotantes también participan del movimiento. Pues bien, eso pasa porque tu diafragma se ha puesto a funcionar.

Obviamente, esto sólo es un ejemplo. El uso consciente de este tipo de respiración es algo que requiere cierto entrenamiento.

 LA VOZ: ARTICULA CON CLARIDAD

Aparte de proyectar el sonido, necesitas articularlo para que cada palabra llegue con nitidez a tu público. Esto requiere, no sólo ralentizar el ritmo de tu discurso, sino también pronunciar cada sonido con la máxima claridad posible.

EL CUERPO: MANTENTE ERGUIDO

Busca una postura erguida y abierta, sin sentirte forzado. Ocupa el espacio natural que tu cuerpo necesita. No más, pero tampoco menos. Echa los hombros hacia atrás, pero no la cadera. Mantén la cabeza alta, sin forzar el cuello ni hacia adelante ni hacia atrás.

Mantén una postura disponible para la acción. Que tu cuerpo esté listo para iniciar cualquier gesto o movimiento. Provocarás a que tus gestos aparezcan, y que lo hagan con más naturalidad.

EL CUERPO: SEPARA LOS CODOS DEL TRONCO

Presentación del blog. ¿Quieres ver un ejemplo?

Abrir ligeramente los brazos contribuirá a la amplitud de tus gestos. Con los codos ligeramente separados del tronco, tus manos se moverán con más fluidez y apertura.

ALTERNA MOVIMIENTOS SIMÉTRICOS Y ASIMÉTRICOS

Es muy frecuente ver oradores que abusan de los gestos simétricos (los gestos que hacemos con las dos manos a la vez). Y a pesar de que son efectivos, su abuso acaba por cansar también a nuestra audiencia. Prueba a hacer alguno de estos gestos sólo con una mano, en lugar de con las dos. Eso enriquecerá tu paleta gestual, y evitará que tu audiencia se canse de ver tus manos moverse siempre en paralelo.

¿Qué hacer con la otra mano? Deja que repose tranquilamente al final del brazo. La gente no reparará en ella si no se mueve.

Por supuesto, esto sólo son algunos consejos. El uso de la voz y del cuerpo en un escenario es una disciplina a la que actores, bailarines o cantantes dedicamos años de formación. No obstante, son consejos generales que creo pueden resultarte de utilidad.

¿Quieres saber más? Te invito a visitar la página de contacto, y hacerme llegar cualquier duda. ¡¡¡Tu feed-back me ayudará a mejorar!!!

 "A más ver..."

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