Vivimos con prisa. Muchas cosas que hacer, y poco tiempo para hacerlas, ¿verdad? En ese contexto, ponernos a ensayar una Presentación parece una pérdida de tiempo; o siempre es algo que podemos dejar para más adelante.

De hecho, las Presentaciones en Público SIEMPRE son algo que dejamos para más adelante. Si faltan 3 semanas para la Presentación, ‘aún tengo margen’. Cuando faltan 2, ‘esta semana me pongo’. Cuando falta una, ‘va, venga, que en un par de horitas la tengo’. Y el día anterior, ‘Bufff… Esto es más complicado de lo que pensaba. Y van y me dicen HOY que vendrán los japoneses, el Delegado Provincial y el CEO que llega de Brasil. ¡MIE..DA! ¿Por qué no lo he hecho antes?’. Así son las cosas. Y por ahí van los tiros, en la mayoría de los casos. Y, seamos sinceros, en esas condiciones es muy difícil que consigamos dominar los nervios y que seamos realmente efectivos delante del CEO, del Delegado y de los japoneses… Sin contar con el mal trago que vamos a pasar, y todos los números que tenemos para que ese estrés nos acabe jugando una mala pasada.

¿Y si le hubieras dedicado unas horas hace 3 semanas? ¿Y algún rato más hace 2? ¿Y si hubieras podido hacer 1 o 2 ensayos la semana pasada? Ensayar significa corregir cosas que no funcionan, pulir el soporte gráfico (si lo usas: no es obligatorio), revisar la estructura general, mejorar los contenidos y hacerlos más interesantes, y, sobre todo, practicar para comunicarte de forma efectiva, segura, profesional y convincente. Venga quien venga, venga de donde venga.

¿Y si pudieras vivir esa Presentación, no como un mal trago, si no como una oportunidad? ¿Y si pudieras disfrutarla? ¿Y si pudieras sentir el placer de ver cómo tus ideas, planteamientos o propuestas convencen y causan impacto en los demás?

Eso no se consigue trabajando la Presentación hasta las 3h de la madrugada el día antes de la misma. Necesitas prepararte con más tiempo si quieres disfrutar de todos esos beneficios. Y, por supuesto, necesitas ensayar.

Los actores ensayamos... ¡Y mucho! Acaso crees que todo eso es casual?

Los actores ensayamos... ¡Y mucho! Acaso crees que todo eso es casual?

NÚMERO DE ENSAYOS Y GAMAS DE GRIS

Los actores ensayamos. Y ensayamos mucho. Subir a escena es un trabajo exigente, y todos somos conscientes de ello. Un montaje profesional se ensaya unos dos meses, y créeme si te digo que muchas veces llegamos justitos al estreno. Por supuesto, tú no necesitas tantos ensayos. Pero entre ensayar 60 días y no ensayar nunca hay, como mínimo, 59 gamas de gris.

·         3 ensayos.- Es el ideal, siendo realistas, para una Presentación (aunque si tienes tiempo para más, no te cortes...). Dos ensayos previos, y un ensayo general, el día antes, con todo lo necesario.

·         2 ensayos.- No es tan ideal, pero bastante aceptable. Habrás tenido tiempo de mejorar bastantes aspectos de la Presentación y, sobre todo, el más importante: tú. Practicar la forma en que vas a exponer tus ideas para mostrarte más seguro y ser realmente efectivo.

·         1 ensayo.- Justo, pero precisamente por eso, un ensayo fundamental. Subir a un escenario sin haber ensayado es un suicidio para un actor, y también lo es para un ponente. No puedes esperar mostrarte profesional, creíble o convincente si no te has relacionado NUNCA con el material que vas a presentar.

Eso en cuanto a los números. Pero ¿Sabes ensayar? ¿Sabes cómo sacarle partido a los ensayos? ¿Sabes cómo plantearlos? ¿Sabes qué objetivos debe cumplir un ensayo, y cómo conseguirlos?

¿Sabes que tienes un recurso ameno, útil y gratuito a tu alcance?

id="hs-cta-feca766b-8f28-4ff1-a406-1194150c7d25"> Solicitud Gratuita eBook


Comment