Salir a un escenario siempre requiere un trabajo previo. No sólo estratégico, o delante del ordenador. Si quieres conseguir tus objetivos y ser realmente eficaz, memoriza tu presentación. A no ser que te encargue una presentación tu peor enemigo, la temática que vas a tratar es algo que conoces y dominas. Sé positivamente que nunca van a invitarme a dar una charla sobre Fórmula 1 (y me alegro, tanto por mí como por los posibles asistentes). Pues bien, lo más probable es que a ti tampoco. El tema de tu presentación estará dentro del campo de lo que conoces en profundidad.

Crea un contenido entretenido y ¡emocionante! Foto: Meral Akbulut.

Siendo esto así, es muy posible que pienses que no necesitas memorizar tu presentación, y te digas para tus adentros: “¡Si ya me lo sé!”. Craso error, querid@ amig@. Por supuesto que te lo sabes, pero precisamente por eso, por tu conocimiento del asunto, es por lo que debes memorizar.

LAS IDEAS CLAVE: EVITA IRTE POR LAS RAMAS

Si has hecho los deberes, habrás preparado los puntos que vas a tocar: las ideas clave de tu presentación. Pues bien, esas ideas clave, y el orden en que las has dispuesto es lo que debes memorizar. Ten en cuenta que no se trata de demostrar cuánto sabes. Se trata de hacer todo ese conocimiento digerible, entretenido y emocionante para tu audiencia. Y desde ese prisma, el orden en que expongas las ideas clave muchas veces desafiará el orden de los conceptos en tu cabeza. Por si esto fuera poco, si no memorizas esas ideas corres el riesgo de divagar -ya que tus conocimientos te lo permiten-, y llegar al tiempo establecido sin haber terminado -y sin haber conseguido tus objetivos-. Y todo eso sin tener en cuenta que estarás en una situación inusual, expuesto y con los nervios siempre dispuestos a jugarte una mala pasada si no estás muy seguro de lo que haces.

Como digo, esas ideas clave estarán dentro de lo que conoces de sobra, pero memorizar el orden en que vas a exponerlas te asegurará el éxito en la presentación.

 LAS CONEXIONES: ELEGANCIA SIN ESTRÉS

Y, si quieres acabar de hacerme caso, memoriza también los enlaces entre esas ideas. Cómo pasas de una idea a otra. Qué pregunta o qué secuencia lógica te llevan desde la idea A hasta la B.

Memoriza el recorrido: las ideas y las conexiones. Foto: lbajorwppl (freeimages.com)

Al preparar tu presentación, cuando estés pensando en los contenidos, verás las asociaciones entre cada idea muy claras en tu cerebro. Te recomiendo que anotes esas conexiones y también las memorices. Una de las cosas más molestas en un escenario es recordar la próxima idea a exponer, y no recordar cómo conectarla con lo que estás diciendo:

 -“Maldita sea, ¿cómo era? ¿cómo eraaa?”

Campo abonado, como te decía, para la inseguridad, la duda y el titubeo. Y para que el estrés te domine y acabe con tu presentación.

Memorizar esas ideas y esas conexiones no es difícil. Ten en cuenta que es algo que conoces sobradamente. No obstante, hazlo: así te asegurarás de conseguir tus objetivos.

 “A más ver…”

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